Willow: las dos caras de la Luna (por demoniodehiel) PDF Print E-mail

 


Willow: las dos caras de la Luna

por demoniodehiel


Willow aparece en la serie como la chica nerdy de la clase, inteligente y apocada que todos dan de lado. Vestida de manera sui generis y poco atractiva, incapaz de plantar cara a Cordelia, amiga de Xander desde la guardería, conecta agradecida como un cachorrito con la chica nueva, Buffy, que generosamente se acerca a ella el primer día de clase. Nunca se separarán y llegarán a ser las mejores amigas, con una relación real y profunda, con sus altibajos, sus tensiones y sus momentos de enfado y de reconciliación.

A Willow la sabemos pues muy amiga de Buffy, pero la vemos resentida hacia ella ya desde muy pronto en la serie. En la cuarta temporada en el capítulo Fear itself ya la vemos discutir con Buffy y decirle cosas hirientes en su divertida inocencia, porque no es su secretaria. Willow, más inteligente, que ya empieza a destacar en la magia, en la universidad donde su cerebro la hace destacar y encajar, ya no acepta ser segundona de nadie.
Este resentimiento lo llevará siempre dentro, llegando a estallar cuando aflora su lado más oscuro en los capítulos finales de la sexta temporada, como Dark Willow. Ya los podemos entrever en los mismos inicios de la sexta, cuando Willow realiza la hazaña brujeril de traer de vuelta a Buffy. Bien sea porque la enorgullece este hecho y la hace entirse más segura de sí misma (y más injustamente valorada por sus amigos) bien porque el contacto con la oscuridad de estos poderes empieza a afectarle, tiene un feo enfrentamiento con Giles en la cocina de la casa Summers en After Life, donde llega a ponerse amenazante con él. Giles la mira y creo que comprende con exactitud lo que le ocurre mucho más que ella, no sólo por sus conocimientos de vigilante sino porque más sabe el diablo por viejo que por Diablo y el mismo Giles ha tonteado más de la cuenta con las fuerzas oscuras.

Pero todos llevamos demonios dentro, y a favor de Willow hay que decir que nunca deja voluntariamente que salgan de su control, y no hace daño a sus amigos a posta, como por ejemplo hace el miserable de Xander, y se contiene para ayudar, aceptando lo que le toca, por rabia que le de por dentro. Incluso en la séptima temporada, cuando está más acobardada y anulada hace todo lo posible por ayudar a Buffy, y creo que le avergüenza haber contribuido a echar de su propia casa a Buffy, cuando Spike se lo recrimina a la mañana siguiente.

Hago mención aparte a la relación de Willow con Spike, siempre ha sido muy curiosa. El vampiro ha detectado siempre la importancia de la bruja, y se dirige con naturalidad a ella en ausencia de Buffy, considerándola la segunda al mando o “cazadora en funciones”. Y es a ella a quien recrimina más duramente haber fallado a Buffy en la séptima temporada, y también a ella a quien le dice que Buffy confía en ella, cuando va a buscar el demonio de Get it done. La relación de Willow con Spike está llena de altibajos y desastres, desde secuestros para que le haga un conjuro amoroso para Drusilla (Lovers Walk) con intento de morderle o...tenerla, de la manera que sea, ahí y en The Initiative, hasta conversaciones delirantes de consuelo en estos dos capítulos, intento de ayudar al vampiro a que no se suicide en Doomed, hundimiento moral de Spike hacia Willow ahí mismo o en Yoko factor donde consigue ponerla en contra de la misma Buffy alentando sus inseguridades y sus sospechas...pero de algún modo siempre han hecho una pareja estupenda, quizás porque se ve claramente que Spike sí se ha dado cuenta desde siempre de lo que vale Willow. Y ella esto tiene que agradecerlo. ¿Qué otro tío en la serie se ha acordado del modelito (rosa con algo lila debajo) que llevaba la pelirroja el año anterior? Aunque se fijara en ello mientras intentaba morderle borracho perdido.

Las relaciones amorosas para Willow tampoco han sido fáciles. Primero porque es difícil que nadie se fije en cuánto vale estando en un mundo donde lo que priman son las barbis malibús, y menos teniendo dos con esa pinta al lado (Buffy y Cordelia). Pero porque las historias de amor no suelen ser felices, y menos en el buffyverso Willow sí encuentra el amor, en la mano de dos personajes maravillosos, a cada cual más estupendo, que saben ver en ella su belleza y su valía, Oz y Tara. Con Oz se entrega por primera vez al amor de pies a cabeza, a su manera un tanto friki e inocente, y el joven le corresponde haciendo una de las parejas más estupendas de la serie. Es un hombre serio e inteligente, friki y distinto a todos que sabe ver en Willow todo lo maravilloso que hay en ella, desde su inteligencia y fuerza a su ternura y femineidad: a él le parece llamativa incluso vestida de esquimal! Lamentablemente Oz se marcha de Sunnydale cuando comprueba que no logra dominar la bestia que habita en su interior y que sale con la luna llena, dejando a Willow en la más total desolación.

Y entonces aparece Tara.

Tara representa para Willow un amor más maduro, más íntimo, más espiritual: ambas empiezan a intimar porque comparten las artes mágicas y la brujería. Su amor casi nos parece un sueño, y Willow lo mantiene en el mundo de los sueños, de lo oculto, mucho tiempo, hasta decidirse finalmente a contarle a Buffy que está con ella. Con tara la vemos madurar como mujer, y crecer increíblemente como bruja. Tara, una presencia ajena al mundo de los scoobies que en cierto modo constriñe a Willow relegándola a un papel secundario, es la que la impulsa a crecer y le permite ser ella misma: con tara Willow se muestra fuerte y poderosa y tal como es, y no se esconde, y madura de un modo increíble.

Quizás ese es todo el secreto de por que no desea mezclar a Tara con sus otros amigos, el miedo a que la joven vea su papel de segundona, y el miedo mayor aun a que tara “se crea” que Willow no vale tanto, mirando por los ojos de sus amigos Buffy y Xander, o incluso Giles. Porque de todos los que rodean a Willow, por muchas palabras bonitas que le dediquen, solo una persona, Spike, se ha vuelto hacia ella con respeto, curiosamente, en toda la serie, a mi juicio. Y no es un scoobie y su opinión no se tiene en cuenta, y en la cuarta temporada aun no andaba muy entre medias e ellos como no fuera para fastidiar, por tanto no había influido en la visión de Tara.
Al lado de la hermosa bruja rubia Willow pues crece y madura, se hace mujer adulta y gana confianza en la vida y en la magia, y ocupa en ello su poderoso intelecto superando enseguida a Tara,  incluso hasta extremos de peligro para ella misma. Tara llega a dejarla por estos excesos con la magia, y Willow abandona la brujería por estar con ella. Lo hace de verdad, con todo lo que le cuesta, por amor. Lamentablemente el injusto y cruel final de Tara precipitan a Willow en el abismo de la magia más oscura.

Marcada por su amor imposible a un Xander que no le hace ni caso, pero que no duda en enrollarse con ella cuando la joven ya está saliendo felizmente con Oz, por la marcha del hombre-lobo que la abandona en la cuarta, y por supuesto por la muerte de Tara en Seeing red, Willow parece cada vez más perdida en este sentido, y en la séptima temporada se la ve francamente sin ilusión ninguna por volver a tener una pareja. Quizás también sigue guardándole luto a Tara, de algún modo. Su especie de lío con Kennedy me voy a dar el gusto de obviarlo en este comentario, porque no se lo cree nadie. Y menos que una imbécil que acaba de conocer y que se acobarda de oler la magia sea capaz de "anclar” a Willow sujetándola contra la fuerza de su propia oscuridad.

Valiente, decidida, siempre dispuesta a ayudara a Buffy, aunque nunca deja atrás ese algo de resentimiento por tener que ser la segunda de una Cazadora que excepto en los superpoderes que le han caído del cielo no la supera en nada, Willow permanece siempre al lado de Buffy a lo largo de la serie. Hasta la séptima temporada, como todos, donde le falla estrepitosamente participando en el “complot” que echa a Buffy de su propia casa en Empty places. Una Willow perdida, acobardada, apenas una sombra de sí misma es la que regresa de Inglaterra junto a Giles para unirse a Buffy en la lucha contra el primero. Apenas la reconocemos, apocada, acobardada, sin empuje. Willow siempre ha sido callada y tímida, pero nunca ha sido cobarde, y ahora lo parece. En su empeño por destrozar a todos los personajes en una "adultez" que parece haberlos vuelto tan injustos como cobardes, parece que también intentaron cargarse a Willow.

Los poderes de bruja si los mantiene, no los pierde ya en toda la serie, ni siquiera en la séptima. No parece que sigan siendo oscuros, sino que siguen siendo tan poderosos que cuando los usa se abre una puerta que puede atraer ambas direcciones, como vemos por ejemplo cuando abre el portal en Get it done, drenando la vida de Anya y Kennedy, o cuando el First aparece dentro de ella usándola como vehículo cuando realiza un simple conjuro junto a los scoobies. Pero hacia el final, conforme va ganando confianza en si misma y va recuperando la valentía, Willow parece muy capaz de dominarse y por ende de dominar a la magia. El conjuro final que realiza en la serie, por el que canaliza la magia de la cazadora repartiéndola y haciendo activarse a todas las potenciales del mundo es algo glorioso que la transforma casi en una diosa blanca.
Quiero pensar que si hubiéramos podido ver una octava las cosas también se habría mejorado para Willow, que habría vuelto a ser la Willow que tanto llegamos a admirar y querer.

Willow es un personaje rico, complejo y lleno de ambigüedades. No es lo que parece o no vemos todo lo que es en ningún sentido. No sólo porque represente el cliché de chica apocada y corrientita que es mas interesante inteligente o valerosa de lo que aparenta ante los ojos de la gente que la rodea o los demás personajes (y que resultaría en sí algo bastante manido) sino porque aún hay en ella más capas profundas, aún hay una Willow mas allá de eso: una Willow resentida, una Willow competitiva, no conforme con su papel secundario. Orgullosa de su inteligencia, deseosa de destacar, de demostrar lo que vale. Y con todo, contenida por timidez, o por su sentido de la moral o de lo que está bien. Toda una bomba de relojería de esas que dice sabiamente Anya en Smashed: las reprimidas son las peores cuando se deciden a darse rienda suelta.

Representación hasta extremos de la madre tierra, sobre todo en los finales de la serie, señora de brujería y capaz de destruir el mundo y eligiendo no hacerlo, un personaje extremadamente complejo y un ejemplo absoluto de lucha interior y de poder oscuro dominado a fuerza de voluntad y de decidir estar al lado del bien. Compasiva y destructora a la vez, amable y dura, apocada para sí misma y decidida cuando hay que luchar, pocos personajes son tan femeninos en el sentido mítico como lo es Willow en la serie.