4X03 Harsh Light of Day








4X03 The Harsh Light of Day


Written by: Jane Espenson
Directed by: James A. Contner
Original on air WB 19/10/1999



Resumen


Spike ha regresado a Sunnydale. ¿Dijo que no volvería? Bueno, no es la primera vez que lo incumple ¿verdad?

Llega en busca de la gema de Amara, una joya que vuelve invencible al vampiro que la porta. Y viene acompañado de Harmony, la ex-amiga de Cordelia que fue vampirizada en el final de la tercera temporada.  Impertinente y pesada como pocas, Harmony consigue que Spike deje el aburrido (y discreto) trabajo de excavación para ir a una fiesta, donde se encuentran con Buffy y su ligue Parker. Una escena divertida donde Spike le radiografía al novio a Buffy en dos segundos y luego sale huyendo, perseguido por la cazadora. Discuten un poco en la calle, como siempre empeñados en no matarse.

En este capítulo reencontramos a Anya, que inicia la relación con Xander por el simple método de quitarse la ropa en su sótano. También Buffy se acuesta con el memo este Parker, idiotez de novata que pagará más adelante.  No mucho mas al día siguiente sin ir mas lejos, porque el impresentable, una vez que se la ha tirado,  no quiere saber más de ella. Mientras Buffy mira una y otra vez el contestador a ver si Parker la llama, Spike encuentra la gema y sale no a hacer fechorías o a pasear por la playa o a nada normal, sino a enseñárselo a Buffy y darse una tunda con ella.

Pelean, casi como en School Hard, con los mismos movimientos y contoneos ambiguos (o clarísimos, según se mire) y Spike aprovecha para burlarse de lo torpe que ha sido dejándose engañar por Parker, y de paso le mienta a Angel y su único revolcón. Por supuesto a Buffy le falta tiempo para arrebatarle la gema. Spike  huye por las alcantarillas.




Comentario

por Ehiztari

Spike es maaaaalo. Es muy maaaalo. Ha venido para vengarse de la ciudad que contempló su humillación. Insulta y golpea a Harmony (aunque es cierto que soportarla requeriría dosis sobrehumanas de paciencia). Hiere a Buffy (“No mereces un segundo revolcón. ¿Quién me lo dijo? Ah, sí. Angel”). Es feroz, violento y ofensivo. Sí, Spike es malo. ¡Pero qué bueno que está el condenado!

Y además de la incorporación de Spike, que no tiene precio, el episodio está lleno de personajes perfectos en escenas perfectas: Anya, Oz, Harmony, Willow, Giles...

Tres parejas echan a andar. Tres parejas que tendrán muy distinta fortuna. La aparentemente principal (Buffy y Parker) será la más efímera. Es la historia más cruel porque uno de sus miembros responde a la perfección a la definición de Willow: Parker es un capullo. Más aún. Es la capullez personificada. Hace de la canallada su razón de ser y la eleva a categoría de arte. En esa tarea llega a niveles de perfección difícilmente igualables. Lo más penoso es que Buffy no sólo se deja engañar al principio, sino que no se da cuenta de cómo ha sido utilizada y acaba – el colmo-pidiéndole disculpas y preguntándose qué ha hecho ella mal. ¡Cuánto le falta por saber de la vida a la cazadora! Para mayor recochineo, Spike se estrena dando ya muestras de su hiriente perspicacia psicológica, adornándola además con su peculiar estilo sarcástico-obsceno. (“Así que el niñato  consiguió mojar. ¿Cuál es el truco para que la cazadora se abra de piernas? ¿Tirarse el rollo sensible? Funciona si la chica es tan boba como para creérselo”)

Él, Spike, conforma la segunda pareja junto a Harm. Spike y Harmony son como el Guadiana: se unen y separan y perduran en el tiempo, sin más causa para su relación que la mutua conveniencia. O quizás más bien la conveniencia de Spike de tener cerca una compañía para su cama. Lo que pasa es que los desahogos le salen caros teniéndola que aguantar el resto del tiempo. Harmony es realmente insufrible hasta el punto de que hasta los scoobies compadecen a su novio (“Tiene que ser el más paciente del mundo” dice Willow.) Y la verdad es que a Spike la paciencia no le sobra. La frase antológica “Prefiero la sífilis antes que a ti” retrata esa relación en que él se aprovecha y ella hace que se gane el cielo, si eso es posible entre vampiros.  Pero, insoportable y tonta, Harmony, sin embargo, es maestra en incitar a Spike en esa relación que, como todas las del vampiro rubio tiene altas dosis de sexo y sadismo.

La tercera pareja, por la que aparentemente menos apostaríamos, es sin embargo la que se va a mostrar como la más sólida. Anya va en busca de Xander y, directa como es ella, establece claramente las bases de su contrato: sexo entre adultos sin compromiso. Xander se lo tiene que hacer repetir una docena de veces para entenderlo (¿será para contemplarla frente a él desnuda durante más tiempo?) y cuando finalmente se decide, sin acabar de creérselo, dice la frase para mí más graciosa del episodio: “ Increíble, más romántico aún que con Faith!” De Xander es también otro momento memorable cuando está ayudando a Giles y se queja de “su orden absurdo” con los libros. “Se llama alfabeto, Xander”- es la respuesta de Giles. O cuando Oz comparte gustos musicales con Giles “Tendré que llevarme todos tus discos o quedarme a vivir contigo”. O los scoobies alborozados: “¡Giles tiene televisión! ¡Es normal!” O la risa tonta de Buffy cuando Parker le pregunta si antes salía con “ese chico” (Spike) (Sí, ríete, bonita.)...

Escena tras escena, se desarrolla un capítulo chispeante, entretenido, lleno de gracia pero también con las gotitas de amargura propias de la serie en ese final lleno de soledad y desamparo de las tres chicas abandonadas, caminando en la noche: Buffy, Anya y Harm.

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