4X16 Who Are You

4X16 Who Are You

 

Written By: Joss Whedon

Directed By: Joss Whedon

Original on air WB 29/02/2000



Resumen


por demonio

Haciéndose pasar por Buffy Faith se dedica a divertirse, disfrutar de la vida y sentirse libre. En el Bronze dice cosas horribles a la tímida tara, que se da cuenta de que no es Buffy la que habita ese cuerpo. También tiene una conversación provocativa con Spike que deja al pobre vampiro de muy mal genio (y otrs cosas que no se ven en pantalla). Para colofón, se acuesta con Riley, aunque esto le descoloca por completo porque el muchacho no quiere jugar a nada extraño, sólo tener a su novia.

Entretanto Buffy ha conseguido escapar de los vigilantes que la llevaban prisionera, y regresa a casa de Giles, donde les explica lo que ha ocurrido: Faith tiene su cuerpo.

A punto de huir de Sunnydale y de una situación que ya se le hace insostenible en el último momento Faith acude a salvar a unas personas encerradas en una iglesia por unos vampiros. También acude la verdadera Buffy y en la lucha final, cada una regresa a su cuerpo.

Faith escapa al fin, en un vagón de tren que la lleva lejos de Sunnydale.




Comentario

por Ehiztari


Faith se apodera del cuerpo de Buffy. ¿O el cuerpo de Buffy se apodera de Faith?

Primero es con Joyce. Faith-en-Buffy bromea sobre los males que le desea a la prisionera del Consejo y Joyce la reconviene y la abraza cariñosamente. Dos cosas que la dejan igualmente descolocada. Después, es Riley, probablemente la prueba de fuego. Faith, igual que había ofrecido a Spike, se dispone a llevar al novio de Buffy a atrevidos placeres que seguramente nunca habría experimentado con Buffy. Sin duda, una retorcida forma de venganza. Pero Riley “no quiere jugar” y Faith se encuentra con lo que no esperaba: un hombre que desea y entrega amor. Demasiado duro para la dura Faith. La noche con Riley es la demostración de que Buffy sigue venciéndola: vuelve a tener lo que ella nunca ha tenido y Faith se debate llorando en los brazos masculinos, pidiéndole que “se quite”.

Faith continúa transitando por la vida de Buffy: su familia, sus amigos, su trabajo de heroína salvando chicas a punto de morir mordidas por vampiros,… El plan inicial era hacerlo por diversión mientras deja pasar el tiempo para coger el avión. Pero el contacto con los afectos de Buffy y los valores que ella defiende van a ser una trampa mortal para la cazadora morena. No sólo se dará cuenta de todo lo que carece, sino que, además, será “contagiada” por la forma de ser de su hermana-enemiga. Cuando oye en el aeropuerto la noticia de los rehenes retenidos en una iglesia, Faith hace lo que haría Buffy: acudir a salvarlos. Allí se encontrará con la verdadera Buffy que hará que las cosas vuelvan a ser lo que eran.

Faith, vapuleada y vencida emocional y físicamente, recupera su cuerpo y huye. Pero las cosas no pueden ser ya exactamente como eran. Ni siquiera para Buffy que comprende horrorizada que Faith se ha vuelto a acostar con otro novio suyo. (Impresionante el rostro de Sarah en esa escena, pero a mí me gusta aún más la incontestable honradez de Riley cuando se disculpa avergonzadamente: “Me acosté… contigo”). Mucho peor es para Faith. Ha perdido el avión y, sobre todo, ha perdido el rumbo de su vida. Ya ni siquiera le queda la venganza. Ha comprendido de una vez por todas lo que siempre ha pensado: que ella está sola, que los afectos que unen a otros nunca serán posibles para ella, que Buffy lo tiene todo y que ella nunca podrá arrebatárselo haga lo que haga. Como una Kendra que no se resigna está condenada a una vida de soledad y muerte. Faith ha sido totalmente vencida y la última escena del capítulo, sola y dolorida, viajando escondida en un tren que la lleva a no se sabe dónde demuestra su absoluta desolación existencial.

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