5X10 Into the Woods



 

5X10 Into the Woods


Written By: Marti Noxon

Directed By: Marti Noxon

Original on air WB 19/12/2000



Resumen

por demonio


Ya habíamos visto antes a Buffy abandonar la cama de Riley para desahogarse cazando demonios. Ahora lo vemos a él salir a escondidas de la casa Summers, para ir al tugurio de vampiros donde e deja morder. Pero hay alguien más mirando, Spike, que enamorado de Buffy en un amor imposible la espía a través de la ventana. El vampiro sigue a Riley y regresa a avisar a la Cazadora de lo que anda haciendo su novio. Impagable la escena mientras se da la vuelta para no verla, mientras le pregunta con voz temblorosa si está desnuca pobrín... No sabemos muy bien sus motivos. Quizás sí quiera hacer el favor a Buffy, pero perfectamente puede hacerlo a la vez para cargarse al rival. Sea como sea Spike conduce esa noche a Buffy a la casa abandonada donde Riley está con la vampira, y la joven lo ve con sus propios ojos.

Tras la consiguiente discusión con Buffy, Riley acude vengativamente a la cripta de Spike y protagoniza uno de los momentos más ridículos de la serie: le clava una estaca de plástico, que no lo mata, aunque le mete buen susto. La escena posterior es de las mejores de Riley, quizás porque la comparte con Spike. Los vemos a los dos, Spike y Riley en una conversación curiosa, sincera, y muy masculina: dos tíos que se odian pero no tiene inconveniente en echar unos tragos, unidos por la misma desgracias: el amor inalcanzable de la Cazadora. Aquí Riley ya claramente le dice a Spike que sabe que va tras ella (uno de de los mayores temores del chico está claro que desde mínimo el inicio de la quinta temporada) y Spike lo confiesa, aunque no cree tener posibilidades. Pero sí puede intentarlo, claro. Riley a eso no dice nada

Buffy y Riley tiene una larga escena de conversación y discusión. No se puede negar que a lo mejor Buffy quiere a Riley a su modo, pero su misma naturaleza la lleva lejos de él: el chicharrón de Iowa no es hombre para ella. Necesita otra cosa. Entre temores, inseguridades y traiciones (de él física y real, de ella quizás solo imaginada o deseada) Riley termina por marcharse.

Xander habla con Buffy y la convence mas o menos de que corra tras Riley, pero Buffy llega tarde: él ya se ha marchado, rumbo a una nueva vida de nuevo en el ejército. Y este es el esperado final de esta relación aburrida, la más sosa de la serie, más que el bangel ¡que ya es decir!




Comentario

por Ehiztari


Este título es curioso. El bosque sólo aparece al final y como mero escenario de donde despega el helicóptero de Riley. No parece un elemento tan importante como para dar su nombre al episodio. Seguramente me equivoco, pero mi explicación del título va por otro lado. En los cuentos, el bosque es el lugar donde los personajes se pierden, donde les acechan todo tipo de peligros que deben arrostrar y que sólo pueden superar haciendo gala de su coraje y, a menudo, con la ayuda de un aliado o consejero (como Xander que abre los ojos a Buffy). Me gusta pensar que éste es un título simbólico: Buffy está perdida en el bosque de sus sentimientos enmarañados, cegada por las preocupaciones inmediatas y sitiada por los peligros que amenazan a su familia. En esta situación, está a punto de perder también el amor de un hombre a su lado, uno de esos afectos que, como le decía Spike en FFL, son su único contrapeso para no deslizarse hacia la oscuridad y la muerte.  Sólo las palabras de Xander  la impulsan y orientan para salir de la encrucijada. Pero a diferencia de los cuentos, que siempre tienen final feliz, Buffy no llegará a tiempo de salvar su amor. O quizás, aunque doloroso, no es un desenlace tan trágico y eso era lo que debía ocurrir: dejar el peso muerto del pasado para continuar camino adelante y permitir que surja el germen de otro amor.

En cualquier caso, este final dinamita los tópicos de tantas historias que hemos visto donde los amantes corren a buscarse y en el último instante se funden en un abrazo que rubrica el happy end. La primera vez que lo vi, estaba convencida de que Buffy llegaría a tiempo y yo asistiría a una reconfortante reconciliación con un apasionado y romántico beso. Cuando eso no ocurrió no podía creérmelo. Pobre. Luego ya he ido dándome cuenta de que Joss huye de lo previsible como gato del agua escaldada y que los happy end le producen urticaria.

Antes de ese final, hemos asistido a una historia de prostitución, delación, dependencia, orgullo, amores adultos y conflictivos, lazos que se rompen, decisiones que tomar, errores irreparables que se comenten... vamos, una cosita tonta de monstruos para adolescentes

Haciendo balance, del capítulo me gustan especialmente la escena de Riley y Spike –en palabras de Vicenivi, nunca Riley ha estado tan bien en toda la serie-, todas las breves intervenciones de Spike que, casi sin palabras, ofrece un recital de expresividad y matices (especialmente, me encanta ese primer plano después de delatar a Riley, cuando en décimas de segundos pasa de sentirse ufano a comprender, por la mirada de desprecio de Buffy, que ha vuelto a cagarla). Y me resulta también estupendo todo el final de Xander, una de esos momentos en que me reconcilio por completo con su personaje, porque se gana el respeto y justifica plenamente su posición de mejor amigo de Buffy, capaz de decirle las cosas a la cara, con toda la dureza y la sinceridad necesarias.

Para acabar abundando sobre el posicionamiento a favor o en contra de Riley, a mí no me parece tan terrible el supuesto “ultimátum” que le da a su novia. Simplemente, le surge la posibilidad de reanudar su vida profesional y le comunica que su decisión dependerá de la que tome ella. Y además me parece que Buffy simplifica muy injustamente las cosas cuando le acusa de que no soporta que ella sea más fuerte. “No es fácil pero desde luego no es eso”. Y Buffy lo sabe. O debería saberlo. Sin embargo la acusación ha hecho fortuna y Riley pasará a la historia como el novio machista que no admitía una chica más fuerte que él a su lado. Sin embargo, ahora que lo despedimos, deberíamos reconocerle que ha dado muestras de admirarla, apoyarla e intentar integrarla entre los suyos o unirse “a los de ella” cuando las cosas no funcionaron en La Iniciativa. Una muestra más de cómo las falsedades mil veces repetidas o dichas por quien estamos dispuestos a creer acaban tomándose como verdades.

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