6X04 Flooded

6X04 Flooded


Written By: Douglas Petrie & Jane Espenson

Directed By: Douglas Petrie

Original on air UPN 16/10/20


 


Resumen


por demonio


Las tuberías de casa de Buffy se rebelan, como símbolo del desastre en el que se está convirtiendo su vida. Su situación económica es desesperante, y es rechazada cuando pide un crédito en el banco porque no tiene trabajo, pese a salvar a todos de un demonio ladrón. Giles regresa rápidamente de Inglaterra, pero Buffy está extrañamente fría con el vigilante.

Conocemos al fin a quienes serán los malos de la temporada, un trío de imbéciles encabezados por  Warren el constructor de Buffybot. Son ellos los que le han enviado al demonio, y parecen dispuestos a divertirse a costa de la Cazadora.

Nada parece irle bien a la pobre y triste Buffy. Incluso Giles parece enfadado con que Willow la haya traído de vuelta con una magia tan peligrosa,  en una discusión en la cocina de la casa Summers que  nos muestra a una Willow preludio de lo que va a ser esta temporada. Buffy tiene que escuchar estas airadas palabras entre su amiga y su vigilante, y sale fuera de la casa para respirar un poco. Por supuesto ahí está Spike, el único cuya compañía Buffy parece agradecer. Juntos se quedan sentados en las escaleras del porche, en silencio.

Al día siguiente el problema de fontanería de Buffy es arreglado por fin, aunque no el de su espantosa situación de dinero, ni la de su apatía por la vida.

Comentario

por Ehiztari

Un capítulo más bien sosito, pero que tiene una virtud y tres escenas interesantes.  La virtud es que ratifica el giro de la serie hacia un mundo más adulto sumergiendo a Buffy en los problemas de la vida cotidiana (“De estas cosas se encargaba antes mamá”- repite desbordada la Cazadora, que puede enfrentarse a los demonios, pero no está capacitada para lidiar con las finanzas)

Las tres escenas que me interesan son en primer lugar, el enfrentamiento entre Giles y Willow. Guaauu. Vaya con el Vigilante qué clarito le dice a Will que ha defraudado su confianza con un comportamiento inconsciente y sumamente arriesgado. Incluso le llama “chica estúpida”. Y vaya con la bruja cómo se le planta, consciente del poder que ha alcanzado. Cuando Willow dice que no busca pelea y ofrece una tregua a Giles, podría parecer que es la reconciliación, pero, a tenor de lo que luego vendrá, en realidad esta escena deja las espadas muy en alto y es en realidad la primera escaramuza en la que Willow ha probado sus fuerzas. Giles manifiesta la reprobación a Willow, al igual que lo hacía Spike en el segundo capítulo, conscientes ambos de los peligros con que Willow juguetea inconscientemente, y después de que ella haya actuado a espaldas de ambos.

La segunda escena es la inmediatamente posterior. Buffy está en el porche oyendo la discusión y se acerca Spike. Tenemos otra tierna escena de “escaleras del porche”. Me gusta especialmente, el tono relajado que se establece entre los dos que han empezado a entenderse casi sin palabras. “Tu Vigilante tiene buena intención”- le dice Spike para reconfortar a Buffy, por fuerza disgustada por las disensiones entre sus amigos y por los comentarios sobre ella cuando no está presente. Pero en realidad, Spike está ya por encima de los temores de Giles y la osadía de Willow. Le basta con sentarse junto a Buffy y encontrarse juntos, a solas en la noche, para ofrecerle su apoyo y un rato de charla tranquila. La cercanía entre los dos es increíble en este principio de temporada, impensable unos meses antes, a mitad de la quinta, cuando Buffy consideraba a Spike sólo un obseso despreciable, o incluso al final, cuando lo había admitido a su lado, pero seguía siendo impensable otra confianza entre ellos que no fuera la de compañeros de combate.

Me he preguntado el porqué de este giro radical de Buffy y creo que es porque Spike es el único que puede comprender lo que ella siente, al haber pasado también por la muerte, pero además, porque Spike es uno de los pocos que no ha participado en la traumática resurrección de Buffy, que en realidad, ha sido arrebatarle la felicidad. En cualquier caso, la naturalidad entre los dos se refleja en lo cómodos que están en silencio uno junto a otro o en la pregunta final de Buffy: “Spike, ¿sabes algo de finanzas?”. Me encanta esta relación. ¿Por qué no pudieron seguir por ahí? Los veo, sentaditos en el porche y me los imagino como dos novios de lo más formales, dejando que el cariño les empape lentamente y afianzando su amor poco a poco. Insisto: ¿por qué los guionistas no pudieron seguir por ahí?

La tercera escena es la aparición estelar de los “supervillanos” de esta temporada. Tontos, egoístas, pringados, peleándose constantemente, reivindicando cada uno el liderazgo para, al segundo siguiente, cuando el líder peligra, decir que es el de al lado, repantingados ante el videojuego, haciendo su lista de cosas que hacer cuando consigan el poder, soltando sus citas de Star wars, frikis patéticos… Darían pena, si no causaran risa. Y nos reiríamos mucho, si no supiéramos la que van a armar. En cualquier caso, aquí están graciosísimos. Como cuando presumen de currículo para engatusar al demonio mercenario: Jonathan dice que él puede hacer que la realidad cumpla todos sus deseos, Warren le ofrece, por supuesto, fabricarle una chica a su gusto. Los demonios monos voladores de Andrew parece que no obtienen mucho aprecio. En fin.


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