7X02 Beneath You

7X02 Beneath You


Written By: Doug Petrie

Directed By: Nick Marck

Original on air UPN 01/10/2002

 



Resumen


por demonio

Como en el capítulo anterior, asistimos impotentes a la persecución y asesinato de otra muchacha, esta vez en Alemania. Buffy también lo ha visto, en sus sueños, de los que despierta angustiada. La joven, ya muerda, ha susurrado las ominosas palabras desde debajo de ti te devora, sumiendo a Buffy en la inquietud.

Anya ha vuelto a trabajar como demonio de la venganza, y ha convertido en gusano gigante al novio de una muchacha, Éste la persigue ahora al parecer con peores intenciones que cuando era humano. Buffy, Xander y Dawn (todo lo que queda de los scoobies) se prestan a ayudarla, y cuando están hablando con ella en casa de Buffy aparece Spike. La sorpresa de Xander y Dawn es monumental, pues Buffy no les había dicho que lo estaba viendo. Spike se ha vestido más decentemente, y lleva de nuevo su pelo rubio platino. Tras aguantar impertinencias de Xander, habla a solas con Buffy y le dice que él también está notando que algo grande se avecina, algo tan malo que les hace parecer a todos pequeñas piezas de puzzle. Se ofrece a ayudar, a que ella lo use como quiera (qué triste la ironía de escuchar esto) y Buffy sale con él a investigar. También tiene que escuchar las palabras repugnantes y vengativas de Dawn, sin ningún derecho a hablarle así. Mientras están juntos Buffy recuerda fugazmente lo que ocurrió la última vez que lo vio. Spike está tan dolido por ello que no se cree con derecho ni a pedir perdón. Sí le dice que es cierto que ha cambiado, pero que como ya no son amigos no le dirá por qué. ¡Bien por Spike! Un poquito de autoestima, aunque sigue teniendo muy poca.

Encuentran a Anya haciendo de las suyas en el Bronze, y mientras intentan conseguir que deshaga el hechizo, la demonio se da cuenta de que Spike tiene alma de nuevo. El para impedir que hable provoca una pelea, y Buffy interviene. Spike finge ser como el que era antes, en la cuarta temporada, provocándola y luchando don ella, pero Buffy lo deja ahí porque tiene que salir a proteger a la chica Nancy del demonio gusano.

Es Spike el que atraviesa al gusano con un hierro, con tan mala fortuna que en ese instante se convierte en humano, El dolor del chip de Spike le ataca ferozmente, y empieza a desvariar susurrando cosas ininteligibles, entre ellas la frase por debajo de ti te devora. Huye hacia el cementerio, y Buffy lo sigue.

Lo encuentra en el interior de una capilla oscura, susurrando que nada de lo que hace sirve, que el disfraz no sirve. Deja caer a un lado el jersey y asistimos a la mejor escena de Spike EVER sin ninguna duda. Un monólogo impresionante donde un Spike dolorido y deshecho por el alma, por todo lo que ha sido, por cómo lo maltrató ella, porque ha regresado y Buffy no lo acepta, porque no puede conseguir lo que buscaba, el perdón y el amor de Buffy, le revela al final que ahora tiene un alma.

 

Comentario

por Ehiztari


OOOOOhhhhhh. Acudo al onomatopéyico babeante porque no conozco otro idioma para hablar de este capitulo y especialmente de su final. Ves el final de Beneath you y ¿qué otra cosa puedes decir aparte de ooooohhhhh?

Es uno de esos episodios que en conjunto no está mal: historia de monstruo y venganza, entronque con el arco argumental que está empezando a desarrollarse de momento diseminando pistas inconexas, detallitos, situaciones y réplicas con chispa (Dawn, Xander y Anya, Nancy, la chica del capítulo preguntando alucinada si hay alguien que no se haya acostado con alguien y Xander y Spike rehuyéndose incómodos la mirada. Y antes tiene la escena de la chica berlinesa y la del paseo del perrito y la terrorífica aparición del gusano que avanza bajo tierra. Y la pelea de todos contra todos en el bar cuando Anya, tan espontánea e inoportuna como siempre detecta algo extraño en Spike y éste tiene que acabar acallándola de forma violenta y Buffy se mete y él acaba diciéndole esas cosas tan ofensivas y probablemente estúpidas si no fuera porque Spike necesita quitarse el dolor recibiendo golpes y… y poco antes ha sido la escena de los dos tocándose apenas al pasarse la linterna y Spike, tan aparentemente frío y racional, diciendo eso de “No tengo palabras para “lo siento” ni para “perdóname”. Sólo puedo decir que he cambiado” y Buffy que, incapaz aún de alcanzar la trascendencia de esa revelación se mantiene distante. “Si has cambiado, no sé en qué te has convertido” y eso justo antes de que Spike recupere su viejo sarcasmo y reivindique el derecho a guardarse para sí sus secretos.

Y todo es confuso, como una danza extraña al compás de una música inaudible. El capítulo me parece que se desarrolla tal como lo debe de percibir Buffy: una realidad hecha de silencios, indicios incomprensibles, retazos parciales de algo oculto que se le escapa y sentimientos que ya no entiende. Buffy se encuentra con demasiados misterios que intenta desentrañar: sus pesadillas sobre las muchachas que van a seguir muriendo, la enigmática frase “from beneath you, it devours”, las pistas que conducen a la venganza de Anya, el estado mental de Spike, y sobre todo su actitud, más sorprendente aún cuando ofrece ayuda que cuando lo encontró desquiciado en el sótano del instituto. Todo parece un rompecabezas de difícil acomodo en la lógica real, pero lo más doloroso, sorprendente e inquietante es, sin duda, Spike.

Spike, destaca entre tanto caos incongruente hasta que de pronto explota ante ella en todo su dolor en esa escena final sin parangón posible. ¿Qué se puede decir de ella? A mí también me faltan las palabras. Sólo añadir que antes hay también momentos que me ponen los pelos de punta. Todo el capítulo es un crescendo impresionante del tema Spike que va abriéndose camino en el conjunto de la historia hasta estallar en ese final estremecedor. Antes, con todo, insisto, hemos asistido a su locura acechando las ratas del sótano, a su frialdad presentándose en la casa Summers para ofrecer ayuda ante la inminencia del peligro que presiente, a la pelea física contra Anya y, además verbal contra Buffy en el bar, al ataque involuntario contra el novio-gusano justo en el momento en que Anya revertía el hechizo y se convertía de nuevo en humano. Y a partir de ahí… el delirio, la incongruencia, el dolor, las lágrimas, los reproches, la sumisión, la necesidad de amor, descanso,… Dije antes que era la más maravillosa interpretación de la historia de la tele. ¿Creéis que exagero? Yo no recuerdo ninguna tan impresionante. Spike desborda en emociones, fragilidad, apasionamiento, dolor… y ante eso sólo cabe la mirada atónita de Buffy (Sarah M. Gellar también muy bien) que, como el espectador, asiste sobrecogida a la desnudez espiritual de Spike.

Me callo porque las palabras me resultan insuficientes, pero antes de acabar, sólo quiero llamar la atención sobre cómo interpreta James Marsters esta escena (y las del capítulo anterior). Hay algo diferente en él, algo por completo inhabitual en una serie de televisión. Es, por supuesto, su intensidad, su forma de trascender los límites de la pantalla. Yo creo que es, porque además de un grandísimo actor, es un actor de teatro. Prescinde de la cámara e interpreta con la voz, con el cuerpo, con sus ausencias de cuadro, volviéndose de espaldas a la cámara, hurtándole el rostro… No tengo ni idea de arte dramático, pero me parece tremendamente original y efectivo. Si a la técnica, se le añade tanta sensibilidad y pasión, el resultado es sobrecogedor.
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