7X16 Storyteller








7X16 Storyteller


Written By: Jane Espenson
Directed By: Marita Grabiak
Original on air UPN 25/02/2003



Resumen


Un capítulo absolutamente prescindible que no hace sino ocupar metraje ¡en una temporada donde nos dejaron tanto por mostrar! y que además el personaje de Andrew decididamente no se merece, cuando otros cien veces más importantes (como Spike, o Anya) han esperado tres temporadas a tener un capítulo sobre ellos.

Andrew hace una especie de documental para la posteridad de la vida en la casa Summers, cuartel general de la Cazadora. Sólo demuestra lo de siempre: ser un mentiroso compulsivo y un miserable que no asume sus propios actos. ¿Una bofetada a tiempo de su madre es lo que le falta a este subnormal?

Lo único que merece la pena verse de este capítulo son los segundos de filmación de Spike sin camiseta, y ver  a Spike pegadito al lado de Buffy y viceversa. Desde Potentials no se separan ni para que corra el aire entre ellos, pobrines los dos menudo disimulo tienen. Y la pelea con los estudiantes del instituto, con Buffy diciéndole a Spike ¡no los mates, solo son estudiantes!

En el final del capítulo Buffy obliga al idiota Andrew, que sigue negando sus culpas como un cobarde que es, a asumir que ha matado a Jonathan. Parece que al final se da cuenta de que no puede seguir mintiendo porque el mundo no se rehace al gusto de uno. Y menos con sangre en las manos.





Comentario

por Ehiztari
Este es claramente un capítulo de relleno, un refrito que no avanza la trama, que sintetiza lo anterior y sólo sirve para “recordar” hilos ya bien conocidos. (Que si Buffy y Spike, que si Xander y Anya, que si Kennedy, que si la Boca del Infierno, el Trío...). Pero me gusta.

Probablemente porque me gusta Andrew y su punto de vista da originalidad a la historia y los personajes que ya conocemos de sobra. Su mirada y sus comentarios son a veces desmitificadores como cuando dice que hasta Willow se aburre con los largos discursos de Buffy; descacharrantes, como en su evocación del paraíso en que los Tres amigos serían dioses vestidos con túnicas cortitas y tocando el arpa; Y siempre peculiar y muy personal como sus babeos con Spike (¿es el único lo suficientemente inteligente en esa casa para valorar al vampiro?) o su apreciación de que “esto interesará a los espectadores” cuando su cámara enfoca los morreos de Willow y Kennedy, pero inmediatamente se desvía a su verdadero centro de interés: lo bien que Xander ha arreglado la ventana. Me encanta el principio del capítulo en un remedo de El cuentacuentos, la serie que le presta nombre.

En este capítulo brilla especialmente Anya, tan directa como siempre (Aunque no acabe yo de entender la lógica de que si Xander y ella se siguen amando y se acuestan juntos y resulta perfecto, ya pueden cortar definitivamente). Y también, el protagonista-narrador: Andrew no sólo hace de anfitrión y payaso, sino que, presionado por Buffy, acaba asumiendo su culpa y derrumbándose en una escena bastante dramática cuando sus lágrimas cierran el Sello.

Detalle que me ha sorprendido: en la pelea contra los estudiantes poseídos, Wood y Spike combaten juntos para defender la retaguardia de Buffy, pero en un momento dado, Wood está a punto de estacar por la espalda a Spike sin que éste lo advierta. Sólo la suerte salva al vampiro en esta ocasión. Está claro que es una forma de preparar lo que se avecina en el capítulo siguiente, Mentiras que me contaron mis padres, pero... mal, muy mal por el Director. Por mucho que se quiera justificar por vengar la muerte de su madre, es un ataque rastrero, a traición, cobarde y vil. ¿Cómo pueden seguir insistiendo en lo súper maravilloso que es este personaje si hasta el momento no ha hecho nada más interesante que engatusar a Buffy y esconder el cuerpo de Jonathan?

Bueno, Storyteller está bien, pero tampoco me apasiona.

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