2X14 Innocence




2X14 Innocence



Written by: Joss Whedon

Directed by: Joss Whedon

Original on air 20/01/1998




Resumen

por demonio


Estupendo capítulo del inicio al fin, uno de los mejores capítulos de la temporada. Angelus ha regresado, tras su "encierro" de cien años, y regresa como amo y señor de sus childes, Drusilla y Spike. Impresionante el modo de aparecer en la vieja fábrica, tomando clara posesión de lo que es suyo, su niña, y su chico, al que besa en la frente en una escena spangel total de dominio y mala leche.
A Spike no se le ve muy convencido ya de entrada, sobre todo porque acusa a Angelus de ser el perro faldero de la Cazadora, pero éste dice que tiene sus propios planes: se propone volverla loca y martirizarla como hizo con Dru, en palabras suyas, para matar a esa chica, hay que amarla.

Mientras, La pobre Buffy descubre por sí misma qué es lo que ha ocurrido, en la terrible escena de reencuentro con Angel, que la deja deshecha. Ella no sabe en ese momento que se trata de Angel sin alma y sus crueles burlas la dejan en un mar de confusión. Luego  averigua que por su causa Angelus ha regresado .

Por medio de un sueño descubre que Jenny Calendar tiene mucho que ver en este asunto, y le exige respuestas. Jenny les cuenta quien es y que su deber es vigilar que Angel siga sufriendo. Buffy le pide que le devuelva el alma con el conjuro que usaron la primera vez, pero la profesora dice que el conjuro se ha perdido y que no puede hacerlo.
Buffy se enfrenta a Angelus Drusilla y el Juez en el centro comercial donde están empezando a matar seres humanos. Con ayuda de un arma que no existía en los tiempos del Juez, un lanzamisiles, lo despedaza de nuevo. Tiene al final una estupenda pelea con Angelus cuerpo a cuerpo, pero pese a sus baladronadas y burlas, Buffy no es capaz de matar al que ha sido el hombre que ama.



Comentario

por Ehiztari


¡Qué triste!

Angelus ya está aquí y todo el mundo de la Cazavampiros va a temblar.

Angelus es un cabrón de tomo y lomo. Deleznable, despreciable, prepotente, sádico más que cruel,... lo más odioso que se puede ser. Tiene su sentido del humor, eso es innegable, pero es un humor tan terrible y odioso como él. Lo más valioso de Angelus, desde mi punto de vista, es que va poner patas arriba la serie. Va a dar un dramático vuelco a las posiciones enfrentadas, proporcionando un muy valioso refuerzo a “los malos” que bastante lo necesitaban los pobres (Pobre Spike). Y además, Angelus encabezará ahora el trío de vampiros, resto del Cuarteto, con lo que éste adquiere mayor protagonismo y asistiremos a la apasionante red de relaciones que se establece en su seno, también eco de ese pasado que tanto nos atrae y que siempre nos han dado con cuentagotas. Ya hemos tenido la primera dosis: Dru feliz porque “su” Angel ha vuelto al redil, Spike recordándole sarcástico que si bien “lleva tiempo fuera del juego, su juego consiste en matar gente”, y Angelus, disfrutando de “la familia”, riendo, besando a su “chico”, llevándose a la chica -de momento a destruir humanos-,marcando las pautas de lo que hay que hacer como claro jefe indiscutible...

Por otra parte están las fuerzas del bien, pocas veces tan confusas y perdidas, pero reaccionando como una piña: Xander, resolutivo y eficaz; Willow, impresionante como amiga discreta y comprensiva de Buffy y al mismo tiempo posponiendo su decepción por Xander, porque “el trabajo es más importante” y, de paso, descubriendo un diamante en bruto llamado Oz . Magnífico Oz en su brevísima intervención: aporta su furgoneta sin ninguna reticencia (“¿Ahora os dedicáis a robar armas del ejército en los ratos libres”) y está absolutamente perfecto negándose a besar a Willow cuando ésta se lo pide por despecho; Cordy, en su línea y Giles... Giles demuestra por qué un vigilante es imprescindible en la vida de una cazadora. Sus dos breves actuaciones de apoyo a Buffy son de poner la carne de gallina y las lágrimas en los ojos. La más explícita está al final del capítulo cuando Buffy pide perdón porque se considera la culpable de haber desatado a Angelus y Giles le dice no sólo que no es responsable por algo que no sabía que iba a ocurrir, sino que de él sólo puede esperar apoyo y respeto. Respeto, seguramente lo que Buffy más necesita en esos momentos.

Y entre el bien y el mal, el enfrentamiento de los dos cabecillas, recientes amantes y ahora enemigos mortales: Buffy y Angel. Buffy totalmente desarbolada cuando, tras la angustia de no saber dónde estaba él, lo reencuentra, se echa en sus brazos y... Angelus actúa de la forma más hiriente imaginable. Pero a partir de ahí, Buffy va a ir aprendiendo con amargura la lección. Al final del capítulo puede ya darle una soberana paliza . Si Angelus se ríe cuando ella no le clava la estaca “No puedes matarme”, Buffy le da la espalda con desprecio e ira concentrada: “Dame tiempo”.

No es tan listo Angelus si no es capaz de prever que, efectivamente, todo es cuestión de tiempo y de acumular maldades suficientes por su parte. Tiempo al tiempo.



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