3X05 Homecoming

3X05 Homecoming



Written by: David Greenwalt

Directed by: David Greenwalt

Original on air WB 03/11/1998



Resumen


por demonio


Angel parece haber regresado definitivamente a la cordura, aunque está muy débil y taciturno por los horribles tormentos del infierno en el que ha estado años, aunque sólo hayan pasado unos meses en esta dimensión. Buffy no se atreve a decir a sus amigos que el vampiro ha regresado, y lo cuida a escondidas en la mansión.

Entretanto compite por ser la reina de no se que fiesta del instituto de Sunnydale con la insoportable Cordelia, y ambas terminan metidas en un terrible lío: un grupo de vampiros y demonios participan en una "caza de cazadoras" y creyendo que son Buffy y Faith, las dejan en el campo donde comienzan a darles caza. Las jóvenes salen del apuro tras muchas luchas y vicisitudes y regresan a la fiesta del instituto justo a tiempo para ver cómo son coronadas otras dos muchachas como reinas. Lo que les está muy bien a ambas, hay que decirlo.

En este capítulo asistimos también al inicio de la "relación" a escondidas, y al parecer contra la voluntad de ambos, de Xander y Willow. Mientras se están preparando para la fiesta se besan apasionadamente. Se ve que a Xander solo le ha parecido atractiva la pelirroja cuando la ha visto feliz en brazos de otro.



Comentario

por Ehiztari

Dejando aparte las cuestiones obvias (es un episodio de BTVS y suelen ser más los recomendables que los que no), hay que verlo porque aparece el Alcalde (qué malo tan simpático), porque se alía con Mr Trick (otro que tal, pero menos), porque desaparece Scott (Aleluya, hermanos. Qué insipidez de niño mono, por favor... Desde luego, Buffy no tiene suerte con sus relaciones, pero es que está (casi) tan ciega para elegirlos –humanos, supuestamente ideales- como para dejarlos -vampiros supuestamente perversos y/o poco convenientes-) ... y sobre todo, porque es un capítulo muy divertido: Buffy tomándose como algo personal lo de ser Reina del baile; Cordy confundida con Faith como presa para la SlayerFest (traducido como Festival de Exterminación de cazadoras); ambas de peluquería y traje de noche, corriendo con tacones para escapar de sus perseguidores; antes; las dos chicas poniéndose zancadillas una a otra en la mejor tradición femenina de arpías retorcidas y despiadadas; los amigos de ambas, sin saber qué hacer en esa guerra sin cuartel donde, se sitúen donde se sitúen, siempre va a ser traición. “Es lo peor que nos ha pasado”, dice una descorazonada Willow.

Claro que Xander lo entiende en otro sentido. Porque ése es otro hilo argumental que empieza a tejerse: Xander y Willow se descubren. Más bien es Xander quien por primera vez “ve” a Will. ¡Lo que hace un traje bonito! Puedo retirar lo que he dicho antes sobre la ceguera de Buffy, si lo situamos en comparación con lo de Xander. Es directamente “pa matarlo”. No sólo lleva haciendo sufrir a “su mejor amiga” desde la guardería, sino que parece esperar a que los dos encuentren otra persona maravillosa, para darse cuenta de que en realidad... O sea, la perfecta representación del perro del hortelano. Por otro lado, la escena en que los dos se descubren cuando se visten para el baile es una preciosidad, llena de matices y ternura. Y los dos están muy guapos.

Igual que estaban muy guapas Buffy y Cordy con sus espectaculares y coloristas vestidos. Una lástima que cuando lleguen al baile, aparezcan sucias, despeinadas y de mal humor. El final del capítulo es una de esas bromas típicas de BTVS, cuando el presentador de la gala (creo que el cantante de Dingoes ate my baby, el grupo de Oz) lee que, por primera vez en la historia del instituto, se ha producido un empate para la corona de reina. Oh qué potito. En cualquier otra serie, Buffy y Cordy se darían un abrazo fraternal y el público las aplaudiría mientras suben sonrientes a recoger el título que las acredita, sin duda, como las very best, las más amadas, guapas y encantadoras de la Sunnydale High School. En cualquier otra serie. En BTVS, las ganadoras ex aequo son otras dos chicas que sueltan todos los tópicos al uso y nuestras protas se van derrotadas y desengañadas a darse la ducha que necesitan. ¿Ya he dicho que BTVS me gusta porque es una serie de perdedores, verdad? (Lo que, por otra parte, quizás quiera decir que los que triunfan en el mundo tienen bastante menos interés y mérito).

Toda la historia de pelea por la supervivencia está muy bien contada, con mucha acción, con apreciables dosis de humor y con ingenio para proporcionar sorpresas y resolverlas de forma imaginativa, además de utilizar y reutilizar, siempre eficazmente, los detalles que pasarían más desapercibidos. Por ejemplo, las flores cortesía de la empresa de limusinas que primero sirven para que Cordelia y Buffy tengan otra excusa más para discutir por quién se queda con la orquídea; después descubren, demasiado tarde, que en esas flores se esconde el localizador que les ha puesto el “asesino tecnológico” y finalmente, le sirven a Buffy para engañar a los Schwarzenegger gemelos y hacer que se maten el uno al otro.

O cuando llegan a la cabaña y Buffy le pide a Cordelia que busque armas. Ella aparece empuñando una espátula de cocina. “¿No hay nada más?”- pregunta Buffy. “Sólo esto y un teléfono”. “¿Un teléfono? ¿Y no te parece que podría ser útil?”-le espeta con cierto sarcasmo Buffy a Cordelia. Claro. Debo confesar que yo tampoco reparé en lo más obvio. Lo más obvio es lo que hace Buffy: llamar a Giles... y eso le sirve a su perseguidor, que había manipulado el aparato, para localizarlas al instante. (O sea, punto para Cordelia).

Cuando entra el monstruo lanza-cuchillos a atacarlas, Cordelia, que al principio le atiza con la espátula, mientras Buffy y el demonio pelean, le dispara después con el rifle que había quedado por el suelo,... con el resultado de que está a punto de matar a Buffy. Ella, con cara de susto, le suplica: “Con la espátula, Cordy, con la espátula”. Y aún reaparecerá la espátula de mil usos, en la biblioteca cuando su mango sea el arma mortal que acaba con la vampírica señora de Grogh.

Y cuando, con Giles y Buffy inconscientes, el final parece inminente, Cordy resuelve la situación como sólo ella podría hacerlo: con una monumental bronca que hace recular a su atacante: el vampiro Lyle Grogh, (el que había aparecido en Huevos malos). Pobre Lyle, resulta entrañable, otro perdedor nato. Ya le han matado a su hermano pequeño y ahora a su esposa. -Él exige que Cordy la llame así-. (Por cierto, ¿dónde se casarán los vampiros? ¿Tendrán algún rito especial? No me los imagino en una iglesia, con novia vestida de blanco, párroco, cruces y demás parafernalia... (Aunque recordemos que Spike se preocupaba de las invitaciones en Something blue). En cualquier caso, me imagino que Lyle, con su pinta de sombrero tejano y atuendo medio rockero, hizo un casamiento rápido y hortera en Las Vegas o en México.)

Y para acabar, la maldad del capítulo le corresponde a Faith, que tiene una intervención muy breve pero muy jugosa. Ve a Scott dándose ya el lote con otra chica, poquísimo después de haber dejado a Buffy y, en una exquisita venganza solidaria que sólo Faith sería capaz de llevar a cabo, se dirige a él, y le dice delante de la chica que mira aterrada: “No te preocupes. El doctor ha dicho que la picazón pasará pronto. Si sigues con la medicación, no tienes por qué preocuparte” ¡Muy bien, Faith!

Ah, y con tantas risas y peleas, me había olvidado de la estremecedora escena de Angel, justo antes de los títulos de crédito. Cuando Buffy le dice que seguirá ayudándole, pero que ahora está saliendo con otra persona, “un chico guapo y agradable” (¡! Para lo que te va a durar, guapa. De hecho en la siguiente escena, Scott la deja plantada). Y Angel (David Boreanaz) sin una palabra, sólo con primeros planos y el gesto mínimo de tocar la cazadora masculina de cuero que Buffy viste, transmite una impresionante sensación de dolor, furia y confusión. (Apunte al margen: esto daría para otro añadido al tema de las relaciones hombre-mujer en la serie. ¿No era Angel quien había vivido “océanos de tiempo” en el infierno, separado de Buffy mientras para ella sólo ha transcurrido un verano? Ella es mucho más desmemoriada en cuanto a su amor y está dispuesta a abandonar al amor de su vida, cuando más lo necesita, por una insustancial aventurilla de instituto . Y lo mismo pasará tras su ruptura definitiva. Mientras Angel le mantiene fidelidad y amor durante más de dos temporadas, Buffy apenas espera un par de capítulos para echarse en brazos de Parker. Ellos parece que se lo toman bastante más en serio)


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