3X07 Revelations

3X07 Revelations



Written by: Douglas Petrie

Directed by: James A. Contner

Original on air 17/11/1998



Resumen


por demonio


El Consejo ha enviado a una Vigilante para Faith: la estirada y bastante impertinente Gwendolyn Post. Mientras ésta se va haciendo con la influenciable y bastante tonta Faith, y de paso fastidia a Giles haciendo de menos sus modos "americanos" de realizar su trabajo, aparece el demonio Lagos buscando un artefacto conocido como el guante de Myhnegon. Un arma terriblemente poderosa que la Cazadora debe localizar y destruir antes de que caiga en manos del demonio.

El guante es encontrado al fin por Angel, que lo esconde en la mansión. Casualmente Xander descubre a Buffy con Angel, besándolo, y en uno de los momentos más miserables y resentidos de su carrera, corre a chivarse a todos en lugar de hablar primero con ella. Buffy tiene que enfrentarse al enfado terrible (y entendible) de Giles por no haberle dicho que Angel había vuelto.

No contento con eso, y sabiendo que tiene alma, azuza a Faith contra el vampiro haciendo que vaya a matarlo. Buffy se entera y corre para ayudar a Angel, y en la mansión asistimos a una terrible lucha cruzada: Faith, Buffy, Angel... y Gwendolyn Post, que los había engañado a todos y deseaba para sí el guante de Myhnegon. Faith y Buffy luchan de nuevo juntas y finalmente la falsa vigilante es vencida y muerta por un rayo que causa la propia arma que había robado.

En las escenas finales del capítulo, vemos a Buffy intentando de nuevo hacer amistad con Faith. Pero no lo va a conseguir, son demasiado distintas y Faith es demasiado mala persona y resentida: la cazadora morena nunca perdona a Buffy ser más o menos normal y  feliz.


 


Comentario

por Ehiztari

Este es el capitulo de los dos hijos de puta. El primero es, claro, Mistress Gwendolyn Post, la nueva Vigilante-Rotenmeier que le ha caído en desgracia a Faith. Pero el segundo es, sin discusión, Xander Harris. ¿Cómo se puede ser tan borde a la par que tonto del haba? El niño, “el mejor amigo de Buffy” según propia denominación, ve a su mejor amiga besándose con Angel y no se le ocurre pensar que “pobrecita, necesita apoyo, qué mal lo debe de estar pasando”. No, a él sólo se le ocurre ir a chivárselo a los demás. Luego, en esa reunión en la biblioteca que más parece una encerrona o un juicio sumarísimo, no habla con Buffy, arremete contra ella y su “novio el asesino en masa”. Por supuesto en ello no tienen nada que ver los celos, como sugiere Buffy. Faltaría más. Como parece que no le hacen mucho caso, se enfurruña y, en cuanto ve una oportunidad, porque Faith piensa que es mejor matar a un vampiro peligroso, se apunta al linchamiento: “¿Puedo ir contigo?”. Sólo le entra un leve dosis de cordura cuando entre salvar a Giles buscando atención médica o ir por Angel, opta por lo primero. Pero es un breve espejismo. En cuanto puede, vuelve a ver si puede ayudar a Faith y Mrs. Post contra “su mejor amiga” y presenciar la muerte de Angel en primera fila. Y cuando todo ha pasado, Buffy en la biblioteca aún parece que tiene que pedir disculpas por tener ella razón. “¿Amigos”- le pregunta a Xander que remolonea la aceptación- “Yo confío en ti”. A la declaración de la rubia sólo una voz discordante, la de Cordelia afirmando: “Pues yo no”. De donde se demuestra que Cordy vale mucho y es más avispada que la cazadora. Me he ido por las ramas pero es que me podía la rabia contra Harris. Pero quizás convenga volver al origen. El origen es el Consejo y es británico.

De lo mejor del capítulo es ver a los dos Vigilantes juntos y cómo Giles está siempre avergonzado, inseguro, como cogido siempre en falta y pasando un examen ante su colega que, es obvio, suspende constantemente. Sería imposible aprobarlo ,porque Mrs. Post debería estar encabezando el ranking mundial de hijos de puta. Sin levantar la voz, con su prepotente displicencia y su forma de ridiculizar constantemente al otro con sólo dejarle hablar es uno de los malos más sibilinos y perfectos que han pasado por el buffyverso. Es algo así como la encarnación del profesor odioso de nuestras peores pesadillas, una madre castrante y un déspota humillador, todo encarnado en una sola persona; para más inri, de aspecto frágil y delicado look de señorita de compañía con su chaquetita de punto sobre los hombros. ¡Pobrecito Giles! De verdad que casi da pena. Constantemente reprobado, como el chico díscolo que todo lo hace mal, quizás porque, aunque nos parezca imposible, según los parámetros del Consejo se ha vuelto demasiado “estadounidense”.

Giles, muy “americanizado” y todo, es capaz de soltarle poco después a Buffy esa filípica sobre la falta de respeto que puede helarle la sangre a cualquiera que la reciba, una de las escenas más impresionantes del capítulo y lograda sólo con un puñado de palabras aceradas.

La otra escena impresionante (típicamente whedoniana) es la final entre las dos cazadoras, cuando Buffy acude a la habitación alquilada de Faith para intentar recomponer su amistad. El contraste entre las dos es total: rubia y delicada Buffy (¡lleva hasta un bolsito!), morena y callejera Faith; la primera que ofrece su mano tendida cuenta con amigos, familia y amor; la segunda está sola en su “espartana” habitación, porque –como dijo Post- “un buen guerrero no necesita nada más”. El orgullo y la inseguridad hacen que Faith rechace a Buffy, a pesar de que por un momento duda y la llama. Pero es sólo un momento de lo que a ella quizás le parezca debilidad. Faith, por ese orgullo y esa falta de amor, está lista para deslizarse hacia el lado oscuro y los amorosos brazos del Alcalde. Una pena. Como esa última imagen casi fija de Faith mirando al vacío, sentada sobre la cama y sola en esa triste habitación de la que acaba de marcharse Buffy.

¿Esto último ha sonado erótico? Pues si no es deliberado, lo cierto es que las sugerencias lésbicas han impregnado la relación de las dos mujeres a lo largo de todo el episodio, desde que Buffy confiesa a los scoobies cuando le preguntan si tiene un nuevo amor que efectivamente tiene una cita aquella misma noche. Con Faith, a la que pasa el brazo por encima del hombro. “Sólo somos buenos amigos”- dice con irónico doble sentido. (Recordemos que en inglés la frase es indiferente al género). O el dolor de Faith al saberse excluida de la reunión de los scoobies. O su intento de acceder a las confidencias amorosas de Buffy (Ella afirma no creer en los hombres. Sólo espera “usarlos y que se vayan”). O la sincronización y el entendimiento perfecto en las peleas. La relación entre Faith y Buffy (que la primera vez yo había pasado por alto) empieza a parecerme otra de esas relaciones sugeridas pero intensamente atrayentes porque los dos miembros de la pareja son muy fuertes. (Efectivamente, estoy pensando en Spike-Angel). Desde mi punto de vista, mucho más interesante que la relación Willow –Tara, que puede ser encantadora y tierna pero que, precisamente por ello, carece de complejidad o conflicto.



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