Jonathan

 

 

Jonathan

 

  

 

    Prototipo del nerd  bajito e inadaptado despreciado por los demás estudiantes, Jonathan Levinson es un personaje recurrente desde la segunda temporada de la serie, hasta el punto de que participa en varios capítulos de todas las temporadas. Solitario y despreciado por su corta estatura, friki y conocedor de diversas artes mágicas, el único incidente violento que protagoniza realmente es en Earshot hacia sí mismo, cuando sube a una torre del instituto para intentar suicidarse, y es salvado por Buffy.

Jonathan tiene un capítulo muy divertido dedicado en la cuarta temporada, Superstar, donde hace un conjuro para hacer que todo el mundo lo admire. Bueno, se pasa de la raya porque aparece desde en los carteles de las paredes hasta dirigiendo la Iniciativa,  y al final cuando todo se soluciona, el pobre no consigue tampoco que nadie lo admita.

Inteligente y de carácter amable, Jonathan comete el grave error de integrarse en el trío len la sexta temporada, participando pues en sus actos execrables. Despreciado y ridiculizado por el cabecilla Warren y su estúpido acólito (y parece que enamorado) Andrew, Jonathan al final de la temporada se decanta ya hacia el lado del bien y lo correcto, y es tan claro que admira a Buffy como se vio en la tercera temporada, cuando es el encargado de entregarle el premio de protectora de la clase en The Prom.

En la séptima temporada Jonathan y Andrew regresan a Sunnydale desde donde se escondían, claramente por idea del moreno, con intención de al menos ayudar como puedan en la lucha contra el mal que saben que se avecina. Andrew lo asesina en el sello de la Boca del Infierno, en Conversations with dead people, y es enterrado en el desierto de manera anónima por el director Wood.

Es una lástima la muerte en la serie de este muchacho incomprendido y despreciado, pero buen tipo y tan valiente como para reconocer sus actos equivocados y volver para enmendarlos y ayudar. Un personaje malempleado en muchos sentidos a quien yo personalmente le tengo gran cariño.