Buffy y Angel: El primer amor

 

 

Buffy y Angel

 

 


La primera relación de Buffy en la serie es con Angel. Cuando lo conoce, al poco de llegar a Sunnydale en la Primera temporada, ella no sabe que es un vampiro, y descubre esto cuado ya le gusta lo bastante como para besarlo.  En el capítulo Angel Buffy se ve enfrentada de ese modo a una de las decisiones más importantes de su vida: decide creer en él y amarlo pese todo.

Bastante mal llevada en la pantalla, demasiado forzada, aburrida y con muy poca química, quizás por ser los inicios, la de Buffy y Angel es una relación que sin embargo nos venden como muy verdadera y como tal hay que creerla. Dulzona y romántica, compuesta casi exclusivamente de besos y paseos, parecía en inicio el primer amor de una chica adolescente hacia el hombre moreno y atractivo que la ronda y la ayuda, pero es indudable que los dos acaban enganchados en este primer amor. El primero para Buffy y quizás también el primero para Angel desde que fue convertido en vampiro. El amor inocente y total de Buffy le proporciona ese momento de felicidad pura que hace que pierda el alma por la maldición de los gitanos. En el capítulo Surprise, cuando de manera natural y tierna terminan teniendo su primera noche de amor, Angel desaparece y aparece Angelus.

La llegada de Angelus y sus desmanes, la sensación amarga de culpabilidad de Buffy que cree que por su causa ha perdido al hombre que amaba y ha traído un monstruo que hace daño a las personas cercanas a ella, y más aún la muerte de Angel de nuevo con alma al final de la segunda temporada en Becoming II (una de las escenas más crueles de la serie sin dudarlo) marcarán a Buffy para siempre, impidiéndole incluso reconocer que ama a Spike en la sexta temporada. Buffy tiene mucho miedo a amar  y no es extraño. 

Angel regresa del infierno  en la tercera temporada, pero ya no es lo mismo. Lastrados por el peso de todo lo que ha ocurrido, y por la sombra de Angelus, la pareja ya no retomará su relación con la misma inocencia de antes. Quizás lo intentan, al menos intentan estar juntos de un modo casto, pero eso es imposible porque se aman todavía como hombre y mujer. Buffy cuida de Angel y está a su lado y quizás en algún momento cree que pueden seguir así para siempre, y llega incluso a intentar matar a Faith y a darle a beber a Angel su propia sangre para que viva. Pero es de todas todas una relación imposible: no pueden atreverse a acostarse de nuevo, y Buffy desea ese algo que Angel no quiere o no puede darle. La conclusión cruel y terrible del bangel es que mientras se quieran  no pueden estar juntos.

Finalmente, en Graduation Day II, Angel abandona Sunnydale y a Buffy para marcharse a Los Angeles y seguir su vida sin ella, dejando a Buffy desolada pero libre para hacer lo mismo.