Xander y Anya: Un injusto final

 

 

Xander y Anya

 

 

Anya y Xander se conocen en la tercera temporada, con la llegada más o menos forzosa de la joven a Sunnydale, ya despojada de sus poderes de demonio vengador en The Wish. Inician una más o menos relación quizás por la insistencia de ella, que no tiene muy claro eso de ser una pareja humana normal. Realmente es la insistencia de Anya  la que lleva adelante la relación con Xander. Anya es cargante, pesada y absorbente, además de celosa de la influencia de Willow en Xander, y de los deseos de Xander hacia Buffy. Pero está claro que a Xander lo ama, a su manera un tanto peculiar. 

Es Xander el que le pide matrimonio a la joven al final de la quinta temporada, con o que Anya ya cree cumplido casi su mayor sueño: es una chica con planes de futuro muy tradicionales y un tanto trasnochadas, y desea tener un marido al que cuidar toda la vida, (aspiraciones más que chcantes para un ex-demonio vengador pero en fin).  Pero al inicio de la sexta empezamos ya a notar la renuencia de Xander a esa boda que él mismo ha precipitado: se niega a decirles a sus amigos que se van a casar, y casi lo hace por obligación cuando no puede postergar el anuncio más tiempo, dando muestras de que desde luego no quiere hacerlo.

Esta situación estalla al final de la sexta, en Hell's bells, cuando Xander da la gran espantada y deja plantada a Anya en el mismo altar, vestida con su vestido blanco de novia. La joven queda destrozada y sola, y curiosamente nadie de la pandilla le mete dos hostias a Xander por cobarde y poco hombre, sino que le apoyan muy chupi guays y muy comprensivas con él. A ella prácticamente no le hacen caso, siendo como es la víctima. Porque si bien está claro que el peso de la relación lo llevaba Anya, están juntos desde la tercera temporada hasta la sexta y Xander ha tenido tiempo de terminar el asunto si no quería seguirlo.

En el capítulo Entropy, tras su desahogo con Spike en la tienda de magia, Anya responde muy bien y con gran dignidad a un Xander inexplicablemte cabreado porque su ex  a la que él ha abandonado se haya dado un revolcón con otro hombre.  Con las cosas muy claras, le dice que no tiene derecho a decirle ni una palabra, porque él la ha dejado. 

Anya se mantiene más o menos cerca de los scoobies hasta el final de la sexta, y en la séptima acaba refugiándose en casa de Buffy con la caterva de potenciales que allí habitan, y de manera inexplicable (salvo porque es humana de nuevo y por tanto estúpida amorosamente hablando)  vuelve con Xander. Tras muchas vacilaciones sobre todo de é,l porque ella está claro que sigue enamorada del joven. Quizás habrían terminado finalmente juntos, pero Anya muere en la batalla de Chosen, y ese es el injusto final.