3X15 Consequences










3X15 Consequences


Written by: Marti Noxon
Directed by: Michael Gershman
Original on air WB 16/02/1999



Resumen

   Cuando se empieza a investigar en la ciudad la muerte del ayudante del Alcalde, Alan, Buffy habla con Willow y posteriormente va a contarle lo ocurrido a Giles. Pero Faith se le ha adelantado, diciendo que ha sido Buffy la asesina. Una de las acciones más repugnantes de Faith, que no contenta con matar, echa las culpas a quien no lo ha hecho.

    Intentando hacer entrar en razón a Faith, Xander se ofrece a hablar con ella porque cree ser algo para la cazadora morena ya que se acostaron hace un par de noches. Faith ya bastante fuera de control y violenta, está a punto de estrangular brutalmente al muchacho, que es salvado por Angel.

    Es Angel el que casi consigue salvar a Faith de sí misma, hablando con ella y reteniéndola en la mansión, pero cuando ya parece que lo ha conseguido irrumpen los hombres del Consejo: Wesley los ha llamado a espaldas de Giles para que se ocupen de la cazadora rebelde.

    Un capítulo muy bien definido por su título donde todos deben afrontar las consecuencias de sus actos: desde el más nimio de Xander echando un polvo a Faith y pagando con el disgusto terrible de Willow, a Faith que siendo capturada por el Consejo. O Buffy pagando por dejarse llevar por malas compañías, viéndose acusada de un asesinato que no cometió, pero en el que estuvo presente.

 
Comentario

por Ehiztari
  
   Consecuencias es la continuación lógica, casi la moraleja, de Bad girls. Las acciones equivocadas pasan factura y en este capítulo nuestras chicas van a pagar. Pero el propio Consequences es también una sucesión de errores que, con la inexorabilidad de un destino trágico, conducen a un desenlace catastrófico: la pérdida de Faith.

  
La primera que se equivoca es Buffy al no confiar en Giles y ocultarle su terrible secreto, pero al menos ella, tras la catarsis del remordimiento y la soledad, rectificará a tiempo.

   Se equivoca también Wesley al no confiar en el valor de la amistad y acudir a las cuadriculadas reglas marcadas por el Consejo. Al menos Wes reconocerá su inmensa metedura de pata y volverá humildemente a preguntar qué puede hacer para ayudar. La respuesta de Buffy (“Puedes coger un billete de vuelta para la madre patria”) es demoledora, aunque quizá se la merezca. (Paréntesis: con Wes soy parcial, lo sé. Es bastante impresentable, pero no por maldad, sino por estupidez pasajera, o sea, por inmadurez. Por eso me encanta lo descolocado que queda con la sola aparición de Cordelia. Aunque Cordy sea mucha Cordy, esa escena del “flechazo”, es la demostración de que Wes es un pardillo y no sabe de la vida la media).
   Y se equivoca, sobre todo, Faith al traicionar a Buffy denunciándola como culpable del crimen que cometió ella. Grave error de cálculo porque debería saber que, en caso de tener que optar entre la palabra de una u otra, Giles siempre elegirá en Buffy. Además, Faith persevera en su error inicial (el asesinato) y encadenará otros errores consecutivos hasta labrarse ella sola su exclusión de las fuerzas del bien (o lo que para ella es más importante, de lo más parecido que ha tenido a una familia y unos amigos). El enfrentamiento entre Buffy y Faith es absoluto y surge desde planteamientos morales opuestos. La moralidad de Buffy, que tiene su frontera inviolable en el asesinato de humanos y exige el pago riguroso de la culpa, choca con la laxitud de Faith que argumenta su exculpación con las mismas falacias que temporadas después empleará Spike en Dead things (“¿Qué importa la vida de una persona cuando has salvado a tantas?”). Sin embargo, entre Faith y Buffy aún quedan lazos de afecto que harán creer que Faith vuelve al redil al salvar la vida de Buffy y regresar a la ciudad. Error. Como siempre, el final del capítulo nos dirá que hemos vuelto a equivocarnos.
   En este capítulo, el más lúcido me parece Angel, observando desde la distancia, sabiendo las respuestas pero callando respetuosamente, dispuesto siempre a ayudar y plenamente consciente del gran peligro que acecha a Faith porque él mismo ha recorrido ese camino (“Ha probado lo que es tener el poder de la muerte y le ha gustado”). Se anticipa, pues, que la única salvación posible para Faith está en Angel, aunque esta vez Wesley y el Consejo la frustren con su inoportuna intervención. (Y me atrae mucho la relación que se establece entre el vampiro y la cazadora morenos. De las más interesantes relaciones en el Whedonverso, una pena que haya sido tan escuetamente tratada)

  
Pero el personaje que más me gusta del capítulo es, sin duda, Willow. Está perfecta en todas y cada una de sus escenas: en la fragilidad de sentirse pospuesta por Faith en la amistad de Buffy, en su comprensión y dulzura consolando a su amiga que se rompe, en su dolorida madurez cuando Xander (bocazas again) revela que se ha acostado con Faith (“Yo no voy a decir Oh. Ya lo había cogido antes”), en la impresionante escena llorando en el baño, en su firme y sosegada comprensión de que Faith es un peligro y deben neutralizarla... Perfecta. Pocas veces Will ha llegado a tal equilibrio de sensatez, sensibilidad, dolor y fuerza interior. Entre la insegura mosquita muerta inicial y la poderosa bruja en que se convertirá después, me quedo con este momento de Willow.

     En definitiva, un buen capítulo, como corresponde a la continuación del otro gran capítulo que era Bad girls.
 
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